A yer paseamos por el río. Observamos el agua marrón y las velas blancas de los barcos. Hoy mientras los dos comemos unos fideos con manteca, Ana recuerda con los ojos. No es fácil descifrar bien qué cosas guarda en sus pupilas, ni anticiparse a sus preguntas. -¿Por qué siempre hay agua en los ríos? Lo dice con el acorde claro y preciso que ejecuta cuando se trata de las cosas más importantes. Luego, decreta con un silencio perfecto e inmediato mi obligación de responder sin trucos. -Dónde vivimos nosotros, los ríos por lo general no se quedan sin agua. Pero existen ríos que no tienen agua todo el año, por ejemplo, los ríos que bajan de una montaña. En invierno, cuando suele nevar mucho en los cerros… -¿Qué son cerros? -Montañitas. Te decía… el agua de los cerros se congela y recién cuando vuelve el verano, comienza a derretirse y busca caminos hacia abajo. Primero son como un hilito que se encuentra con otros hilito...